La búsqueda de un cirujano de confianza
Wendy, una mujer de 69 años en forma y sin antecedentes médicos importantes, buscaba una solución para los signos de la edad, en particular la papada, las líneas del cuello y las líneas alrededor de la boca. Entendía el proceso, pero ahora buscaba una atención de alta calidad que se ajustara a su presupuesto. Su investigación la llevó a considerar los mejores destinos para el turismo médico, y finalmente eligió Cirugía Plástica Argentina en la vibrante ciudad de Buenos Aires.
Llegó a Argentina con una silenciosa esperanza en su equipaje, y eligió al Dr. Rubén Aufgang de Proesthetik tras meses de investigación y una pizca de instinto que la llevó a las manos adecuadas. Lo que comenzó como un viaje médico se convirtió rápidamente en algo más cálido, casi como entrar en un estudio donde la confianza se forja con habilidad y sinceridad.
Atención excepcional y conexión profunda
La cirugía que se realizó Wendy fue un lifting de cuello integral con rejuvenecimiento de papada, centrado en la zona inferior del rostro. La cirugía en sí fue como el amanecer después de una larga noche. Su recuperación fue suave y fluida, guiada en cada paso por la atención constante del Dr. Ruben. Su seguimiento se convirtió en un ritmo tranquilizador, sin prisas, siempre humano. El tipo de atención que te hace sentir visto en lugar de controlado. Wendy bromeaba diciendo que él no solo la operaba, sino que la transformaba como un maestro ajustando cuerdas.
Redescubriendo su silueta
A medida que la hinchazón disminuía y los resultados finales se asentaban, la alegría floreció donde antes residía la inseguridad. Cada vez que se veía reflejada, encontraba una versión de sí misma que había estado esperando conocer. Decía que sentía como redescubrir su propia silueta. Los resultados de su lifting de cuello en Buenos Aires y su rejuvenecimiento de papada en Argentina fueron justo lo que esperaba: una apariencia renovada y natural.
Pero quizás lo más inesperado de su experiencia fue el vínculo que se formó. Entre las consultas, los mensajes y las visitas, el Dr. Ruben Aufgang dejó de ser solo su cirujano y, silenciosamente, se convirtió en un amigo. De esos que celebran tus logros, recuerdan tus preocupaciones y se muestran presentes de maneras que importan.
Un testamento de confianza
Hoy, Wendy habla de su experiencia con una certeza radiante. No solo está encantada con los resultados, sino tan encantada con la atención que ya está planeando regresar a Argentina antes de lo previsto para más procedimientos. No por necesidad, sino por confianza. Por comodidad. Por la conexión genuina que encontró en Proesthetik.
Para ella, el Dr. Rubén no es simplemente un gran cirujano. Es la singular combinación de maestría técnica y corazón, alguien que no solo cambió su apariencia, sino también cómo se siente al caminar por el mundo. Esta experiencia demuestra por qué Buenos Aires sigue siendo una de las mejores opciones para la cirugía estética facial en Argentina, ofreciendo resultados excepcionales y una atención compasiva.
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